En 1.906, en Berlín, un carpintero llamado Wilhelm Altendorf decidió mejorar la calidad y la comodidad de su trabajo. Para ello construyó una sierra en la que la pieza a aserrar se guiaba en posición horizontal sobre un carro deslizante paralelo a la hoja de sierra. Un siglo más tarde, la empresa ALTENDORF lidera el mercado mundial de las escuadradoras por su experiencia y la gran calidad de sus máquinas. |